BLOG DEPARTAMENTO ORIENTACIÓN COLEGIO MADRE MARÍA ROSA MOLAS

El martes 15 de marzo tuvimos una nueva sesión de la escuela de padres, en ella nuestros valientes padres estuvieron trabajando un artículo que llevaba como título “Ser responsables, hacerlos responsables”, mediante la técnica de aprendizaje cooperativo Placemat Consensus. Finalizamos con el vídeo que a continuación adjuntamos, ya que la mejor manera de enseñar algo a nuestros hijos es mediante el ejemplo. Estad atentos a las próximas fechas de la escuela de padres que serán en el mes de abril.

 

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5 CONSEJOS PARA MEJORAR LA RELACIÓN CON HIJOS ADOLESCENTES-0001

Como ya sabéis, desde hace unos años, el colegio Madre María Rosa Molas ha incorporado el ajedrez en el aula. Actualmente todos los alumnos hasta 2º de Educación Primaria disponen de una hora semanal en la que, a través de este juego, desarrollan la inteligencia.

A continuación, os facilitamos un artículo escrito por Jesús Jarque, donde explica las ventajas y beneficios del juego del ajedrez.


Ajedrez para mejorar la inteligencia

Las ventajas del ajedrez para mejorar la inteligencia siempre se han puesto de relieve. Además de ser un entretenido juego milenario, es un material muy potente para estimular diferentes funciones cognitivas del cerebro, especialmente las llamadas funciones ejecutivas. Si se tuvieran realmente en consideración los beneficios del ajedrez, su aprendizaje y su práctica serían habituales en la escuela.

Beneficios del ajedrez para mejorar la inteligencia.

En este artículo voy a explicarte los beneficios del ajedrez para mejorar la inteligencia, concretamente cómo contribuye a estimular  las funciones ejecutivas otros aspectos del rendimiento cognitivo y de la conducta.

Atención y concentración

El ajedrez exige obligatoriamente mantener la atención y la concentración a lo largo de la partida. Exige atender a todos los movimientos del contrario y a todas las posibilidades que presenta cada pieza.

El mantenimiento de la atención es recompensado continuamente a lo largo del juego, evitando pérdida de piezas o consiguiendo eliminar las del contrario.

Anticipación

La anticipación es una función ejecutiva que suele estar deficitaria en niños y adultos con poca capacidad de autocontrol. Implica anticiparse a las consecuencias sin necesidad de ensayar.

En el ajedrez hay continuas demandas de anticipación: en cada turno el jugador debe anticipar las consecuencias de realizar los diversos movimientos de sus piezas sin necesidad de llegar a ejecutarlas.

Planificación

La planificación es otra función del lóbulo frontal que consiste en tratar de resolver una situación problemática conforme a un plan o estrategia. Se contraponen a un sistema de “ensayo-error”.

En el ajedrez refuerza y se premia el uso de una planificación, de ir desarrollando diferentes estrategias a lo largo de la partida. Si además a los niños se les enseñan diferentes tácticas de juego para ponerlas en práctica, la planificación será más eficaz.

Autocontrol

El ajedrez estimula el autocontrol. En primer lugar, el sistema de turnos obliga a un cierto autocontrol; por otro lado refuerza este aspecto cuando obliga a controlar el impulso de “comer una pieza del contrincante, cuando las consecuencias van a ser peores. Por ejemplo, no vale la pena “comer” un peón, cuando arriesgas perder la reina.

Flexibilidad

La flexibilidad cognitiva consiste en modificar el patrón de respuesta en función de la situación y de las demandas. El ajedrez obliga a ser flexibles y a adaptarse a las circunstancias del juego.

En primer lugar, el hecho de que cada pieza tenga su propio movimiento, ya estimula la flexibilidad, porque no pueden moverse todas las piezas de igual manera. Pero además, a lo largo de la partida se estimula la flexibilidad porque obliga y premia la capacidad de cambiar el plan, de buscar continuamente una salida o nuevas formas de plantear el juego.

Estructuración espacial

Pero además de estimular las funciones ejecutivas anteriormente descritas, hay otros aspectos del ajedrez para mejorar la inteligencia. Por ejemplo, la estructuración espacial, entendida como la capacidad de procesar estímulos relacionados con su distribución en el espacio.

El tablero de ajedrez es un espacio con su estructura, al igual que ocurre con las casillas. Las piezas se desplazan por él, se despliegan y “atacan” con un criterio espacial: horizontal, vertical, diagonal o el caballo, que tienen unos movimientos peculiares. Todo esto ayuda y estimula la estructuración espacial.

Tolerancia a la frustración

El ajedrez también ayuda a tolerar la frustración. A lo largo del juego, se pueden vivir diferentes frustraciones: perder piezas, no lograr eliminar las piezas del contrario, ver que la propia estrategia no es efectiva, etc. Mediante la práctica continuada del ajedrez se aprende a tolerar estos aspectos emocionales y a sobreponerse a las frustraciones de la partida.

Aplazar recompensas

Al igual que ocurre con la tolerancia a la frustración, el ajedrez premia la capacidad de aplazar la recompensa. En muchas situaciones del juego obliga a reprimir determinadas jugadas, como comer una pieza, o las consecuencias negativas que pueda tener perder una pieza de más valor, y aplazará para otro momento a este tipo de reacciones.

Lo bueno del ajedrez es que se trata de una actividad manipulativa: las piezas del tablero se manipulan, en el sentido estricto de la palabra. Pero además se trata de un juego, por tanto, que hace disfrutar, divertirse y despertar diferentes emociones. Todo ello aumenta la motivación y mejora las condiciones para aprender. Por esto, recomiendo el juego clásico con sus piezas, mejor que las versiones electrónicas.

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